en abril de 2024 el embalse de Chuza bajó al 16,5% y Bogotá entró en racionamiento por turnos. en el páramo de Chingaza llevaba meses lloviendo menos de lo normal, y 70 de cada 100 litros que consumía la ciudad bajaban de ese mismo lugar. o sea que cuando esa fuente se apretó, no había de dónde más sacar: ocho millones de personas dependían de un solo tubo, y ese tubo venía de una sola montaña.
hay un segundo tubo que no baja de ninguna montaña. está en Tocancipá, 40 kilómetros al norte. la planta Tibitoc funciona desde 1959 —antes que Chingaza— con agua del río Bogotá en el tramo alto, antes de que la ciudad lo ensucie. en 1983, cuando entró el páramo con agua más limpia y bajando sola por gravedad, Tibitoc pasó a segundo plano. con el racionamiento encima aceleraron las obras: en año y medio la planta pasó de tratar 4,5 metros cúbicos por segundo a 10,5, según la Secretaría de Hábitat. no abrieron una fuente nueva: destaparon la que llevaba 65 años ahí.
además, a Chingaza este año le llovió. su agua no depende del clima de Bogotá: baja de la vertiente que drena hacia el Orinoco, donde el grueso de la lluvia cae entre mayo y agosto. mientras El Niño secaba medio país, en ese costado de la cordillera llovió tanto que hubo emergencias. por eso hoy el embalse está al 94% mientras cerca de veinte municipios de Cundinamarca reparten agua en carrotanques. la diferencia no fue la lluvia: fue tener dos llaves.
- Bogotá y 12 municipios vecinos estuvieron un año en racionamiento de agua, entre abril de 2024 y abril de 2025.
- antes de la crisis, el sistema Chingaza ponía el 70% del agua de la ciudad; hoy pone cerca de la mitad.
- la planta Tibitoc, que abrió en 1959 y capta del río Bogotá, pasó de tratar 4,5 metros cúbicos por segundo a 10,5.
- el IDEAM proyecta un Niño de intensidad muy fuerte hasta comienzos de 2027, y la CAR advierte que lo de enero y febrero todavía no está resuelto.