un terremoto se mide en magnitud y en daños. este, además, quedó medido en compras. cuando Grupo Cibest, el dueño de Bancolombia, revisó las transacciones con tarjeta de la semana del 10 de agosto, encontró un mapa: el gasto del país se movió al ritmo exacto del sismo.
y el mapa fue preciso. en Risaralda, la más golpeada, el consumo cayó 40,9% en una sola semana; en Bogotá, que apenas sintió el temblor, bajó 2,4%. el golpe fue 17 veces más fuerte en una punta del país que en la otra. una caída así no se veía desde la pandemia, cuando las ventas se desplomaron 42,9% en un mes de encierro — esto pasó en siete días.
pero el mapa tuvo un tercer color. mientras el epicentro frenaba, otras regiones salieron a comprar más — y no solo las vecinas: el alza llegó desde la costa caribe (Atlántico, Bolívar) hasta la frontera con Ecuador (Nariño). gente que no sintió el temblor llenando carros de mercado y kits para mandar a las zonas afectadas. el país que no tembló salió a gastar por el que sí.
- el consumo con tarjeta del país cayó 8,9% la semana del terremoto del 10 de agosto (Grupo Cibest)
- el golpe siguió la distancia al epicentro: Risaralda −40,9%, el Valle −23,1%, Bogotá solo −2,4%
- una caída así solo se había visto en abril de 2020, con cuarentena total (−42,9%) — esta pasó en una semana
- mientras unas regiones frenaban, otras cuatro (Cundinamarca, Atlántico, Bolívar, Nariño) subieron el consumo comprando insumos de ayuda