en China hay aprox 700 millones de cámaras de vigilancia. para un país de 1.400 millones de personas, eso es casi una cámara por cada dos habitantes, y equivale a la mitad de todas las cámaras que existen en el mundo. pero el número no es lo más impresionante. lo que esas cámaras hacen, sí.
casi todas están conectadas a una base de datos con los rostros de prácticamente todo el país, y el sistema dice poder identificar a una persona en unos tres segundos. en la práctica se ve así: en algunas ciudades, si cruzas la calle en rojo, una cámara te reconoce la cara, saca tus datos y te manda la multa al teléfono antes de que llegues a la otra esquina. además, la última generación de cámaras deja a la policía buscar a alguien escribiendo cómo va vestido —"mujer con gorro rojo"— y el sistema encuentra los clips solo, entre miles de horas de video, como quien busca algo en google pero sobre la calle real.
no todo es vigilar. la misma tecnología encontró a Mao Yin, un niño al que habían secuestrado a los dos años en 1988: la policía envejeció digitalmente su foto de bebé, la cruzó contra la base nacional de rostros y lo halló 32 años después. pero hay un detalle incómodo que casi nadie mira: el estudio más grande del mundo sobre cámaras urbanas no encontró casi ninguna relación entre tener más cámaras y tener menos delito. vigilan a un país entero, en tiempo real — y la promesa de que eso te hace más seguro sigue siendo, por ahora, solo una promesa.
- en China hay unas 700 millones de cámaras de vigilancia (la mitad de todas las que hay en el mundo): casi una por cada dos personas.
- el sistema dice identificar a una persona en unos tres segundos contra una base con los rostros de casi todo el país.
- en algunas ciudades, si cruzas en rojo, la cámara te reconoce la cara y te manda la multa al teléfono; las de última generación dejan buscar a alguien escribiendo cómo va vestido.
- la misma tecnología que persigue prófugos encontró a Mao Yin 32 años después de que lo secuestraran